Pingüinos desnortados

«Avestruz era uno de los cinco pingüinos que habían llamado a la puerta de su casa hacía unos días. ¡Menuda sorpresa se había llevado! Más que nada porque en el Polo Norte no hay pingüinos. ¿Qué hacían entonces ellos allí? Se habían presentado sin previo aviso, como ocurre con los sucesos más extraordinarios. Todos venían enfermos, haciendo cla-cla-cla-cla-cla con el pico. Bubble se encargó de darles medicinas, aunque, en realidad, lo que necesitaban era frío. Al final acabó metiéndolos en su congelador por tandas. Ahora ya estaban todos prácticamente recuperados, salvo Avestruz, que no levantaba cabeza.»

Ledicia Costas: La señorita Bubble. Aventura bajo cero. Grupo Anaya, 2020
Ilustraciones: Andrés Meixide
Traducción: María Alonso Seisdedos

Deixar unha resposta

introduce os teu datos ou preme nunha das iconas:

Logotipo de WordPress.com

Estás a comentar desde a túa conta de WordPress.com. Sair /  Cambiar )

Google photo

Estás a comentar desde a túa conta de Google. Sair /  Cambiar )

Twitter picture

Estás a comentar desde a túa conta de Twitter. Sair /  Cambiar )

Facebook photo

Estás a comentar desde a túa conta de Facebook. Sair /  Cambiar )

Conectando a %s